martes, 27 de mayo de 2014

Un teatro no escrito

Es curioso como dejamos pasar el tiempo y nos olvidamos de todo. Aquello que nos parecía lo más importante del mundo ahora son simples recuerdos que se van perdiendo entre la senda del olvido y la memoria. 

Es curioso como el paso del tiempo deja huella en nosotros, en nuestros corazones, en nuestras almas ... Aquellas largas conversaciones bajo las estrellas, aquellos besos robados, todo un mundo de pasión y amor se desvanece entre las estrellas y la luna. Solo ellas fueron testigos de aquellas noches, solo ellas conocen el secreto de la verdad. 

Es curioso como el tiempo nos deja algo locos, algo olvidadizos, pero siempre marcados. Marcados por los secretos que arrastramos, marcados por nuestros actos que todos - buenos o malos - se pierden. El amor se olvida y el dolor pasa. Nada es eterno, todo es efímero, salvo el tiempo. 

***

Quiero ser la dueña del tiempo, dejar de pensar en él como algo transitorio, escribir mi propia historia y que dure para siempre. 

Quizás esta es la única manera que tengo de dejar algo en este mundo, las palabras se las lleva el viento, los papeles se mojan pero mis pensamientos quedaran impresos en el tiempo, Él que se adueña de nuestras vidas, viene, se marcha, dejando atrás todas las preguntas hechas y brindandonos las oportunidades de resolverlas, caminando hacia mañana, caminando hacia el futuro. Pero cuando llegue el mañana las palabras del hoy seran las de ayer y el futuro sera el mañana. Seguiremos mirando al pasado y al futuro, como referentes temporales, como títeres de un teatro no escrito. 

Y mi historia seguirá sin escribirse, seguirá siendo parte de un acto de ese teatro, seguirá oculta entre los pensamientos de aquellas marionetas que bailan al ritmo del olvido. Pero mi historia será representada, para la luna y las estrellas como únicos espectadores, para aquellos que viviran eternamente, para nadie más que el propio tiempo. 

jueves, 24 de abril de 2014

Microcuento

Aquella noche, ambos se quedaron callados, sin saber que decir. Mirándose, quizás recordando algunas de las noches que pasaron juntos, quizás intentando buscar las palabras adecuadas. No lograron hallar nada más que silencio, dejando tras de si un sin fin de preguntas sin responder y de respuestas por dar. 

lunes, 7 de abril de 2014

Estuvimos a punto de serlo todo, pero elegimos no ser nada

Estuvimos a punto de serlo todo, pero elegimos no ser nada. 
Te hubiera amado si me hubieses dado la oportunidad de intentarlo. Solo intentarlo. No te pedía nada más que darle una oportunidad al corazón.
Pero para no sufrir elegimos la opción fácil, dejarlo todo. Dejar que fluyeran las emociones como las aguas con el deshielo, dejar todo atrás para no dolernos con un no. Senzillamente no lo intentamos. 
Estuvimos a punto de serlo todo, pero elegimos no ser nada.  

jueves, 20 de marzo de 2014

"La noche está estrellada y tiritan, azules, los astros a lo lejos" Neruda

La primera noche de primavera y no estás conmigo. Sé que estarás bien, pero quiero que recuerdes un secreto de mi corazón. 
"La noche está estrellada, y tiritan, azules, los astros, a lo lejos". Como dijo Neruda, en una noche como esta tu no estás a mi lado, pero a diferencia de su poema, yo te quiero, aún te quiero y te querré siempre. 

Solo quiero que recuerdes una cosa, solo un secreto de mi corazón. Mira a la luna y imagina que soy yo quién guarda tus pensamientos, imagina que soy y quién te conduce por la senda de las ilusiones, imagina que soy yo quién borra todos tus temores. 
Pues soy yo quién vela por ti todas las noches. 

En noches como esta te tube entre mis brazos, en noches como esta haremos el amor y olvidaremos el mundo entero, pues nada me importa más que tu sonrisa y tu felicidad. 

martes, 11 de marzo de 2014

Nada sucede por casualidad

Nada sucede por casualidad, pero por alguna estraña razón tendemos a pensar así, que la casualidad es dueña de nuestra vida, y que todo lo que ella nos ofrece es fruto de la casualidad. 
Quizás sea cierto. O quizás estemos todos equivocados. 

***

No creo que fuera casualidad lo que me llevó a ti. Quizás los dos estábamos buscándonos con los ojos cerrados, sin saber que nos encontrariamos. 
No fué casualidad lo que me llevó a tu, fuí yo, mis pasos. Anduve vagando sola por los senderos del destino, buscando algun rincón donde cobijarme de la soledad. Y este rincón son tus brazos y la soledad nunca estubo en mí, simpre supe que te encontraría. Solo tenía que andar un poco más. 

Nada sucede por casualidad y es por eso que hoy pudeo decir que te tube siempre delante, estábamos espalda contra espalda, esperando el momento oportuno para darnos la vuelta y encontrarnos. Y aquel momento no fué casualidad, fué el momento. 

viernes, 14 de febrero de 2014

Un solo instante fugaz y efímero

No se necesitan palabras cuando una mirada es sincera.  
No hay nada que yo pueda decirte si tú me miras. Y si te miro, me pierdo en la inmensidad de tus ojos.

No se necesitan palabras cuando una mirada es sincera y no se necesita mirar lo que el corazón ya sabe, solo hay que dejarse llevar.  Me dejé llevar una vez y me condujo hasta ti. No necesito nada más que una mirada tuya para saber que estaré bien a tu lado. 
Solo eso, una mirada sincera, y pondrás mi mundo patas arriba. 

Pero no cambiaria nada, pues prefiero un segundo a tu lado que toda una vida sin haberte conocido, prefiero una mirada tuya, un solo instante fugaz y efímero, que una eternidad sin verte, aunque nunca te hubiese conocido.

jueves, 13 de febrero de 2014

En noches como esta

Es en noches como esta cuando te das cuenta de que la felicidad está en las pequeñas cosas de la vida. 
Esta tarde he perdido mi cartera, con todo mi mundo ahí dentro y un ángel me lo ha devuelto. No sé su nombre, ni si quiere si le conozco, pero me ha devuelto toda mi vida. Le estaré agradecida siempre, en este mundo lleno de sinvergüenzas y  ladrones todavía hay ángeles que cuidan de los demás, todavía hay algo de bondad en este mundo cruel. 
Es en noches como esta cuando te das cuenta que todo sucede por un motivo: yo perdí mi cartera para que alguien me la devolviera; yo perdí mi cartera para recobrar la fe en las personas, para hallar de nuevo la bondad en un instante de desesperación.